28 octubre 2024

Los "chetos" Gil Lavedra

Uno de los casos más extraños en Santa Paula es el de los hermanos Gil Lavedra, los únicos con doble apellido en el club, lo que muestra su alta alcurnia.

Boris, el mayor, es delantero en la primera. Alfredo, dos años menor, juega por la punta también, pero en la reserva.

Estos hermanos que tienen una unión sanguínea, parecen criados en familias diferentes. 

Boris agradable, calmado y le pega a la pelota con la pierna derecha, pero sus convicciones políticas son muy de izquierda. Tanto es así que tiene una camiseta de Estudiantes firmada por... ¿Ruben Capria,? claro que nooooo, se la firmó la Rusa, Myriam Bregman

Alfredo en cambio es la oveja negra de su familia. Es un zurdo calentón, que con edad recién cumplida para votar, se afilió a la juventud libertaria.

Si vemos su origen, estos hermanos nada tienen que ver con el resto del plantel y por eso quizás sus compañeros los apodaron "los chetos". 

Su árbol genealógico muestra un bisabuelo militar, un abuelo abogado y con una reconocida carrera política, y un padre vinculado al mundo del cine. Con ese pedigree, un club como Santa Paula les queda chico, pero ellos son felices acá.

Los chetos también se diferencian del resto en su lugar de residencia, los dos viven en CABA y no se sabé por qué cruzaron la general paz para encontrar equipo.

Mientras Boris vive solo en un coqueto piso de Puerto Madero, Alfredo vive con mamá en un edificio muy exclusivo de Belgrano R. 

El mayor llega a entrenar todos los días en una Ducatti y el más chico viene con un amigo, que lo espera y lo vuelve a llevar, en un Audi coupé. 

Esto claramente contrasta con el resto del plantel, que viven en la ciudad de las diagonales y llegan en bicicletas, colectivos, motos de 110 cc y autos, que como máximo, son del 2015.

A pesar de todas las diferencias, los chetos encajaron perfecto en el club y los más grandes los usan de remisse cuando no tienen ganas de manejar.

Los hermanitos Gil Lavedra son tan iguales como el agua y el aceite, pero si en algo coinciden, es que cuando entran a defender los colores de Santa Paula, no hay nada que los haga recular.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Debut, triunfo y tranquilidad

Debutar de visitante le dió a Ibarra la tranquilidad de saber que no iba a tener un estadio entero reclamando el "planticidio" que...