Los apellidos siempre traen historias extrañas a la realidad de Santa Paula.
Están los hermanos Venturina, que comparten apellido, pero no sangre.
Esta Batistuta y Samylkin, que son padre e hijo.
Están los hermanos Gil Lavedra, laterales volantes hijos del director de cine, pero uno derecho y otro zurdo.
Y están los Kopf, que siendo primos no se conocieron hasta que Nicolás se vino a probar al club y el encargado de alojarlo fue Dante.
Los Kopf son oriundos de Córdoba. Dante, el cordobés, está en el club desde que se fue de su provincia por problemas de polleras. O al menos eso dicen.
Cuentan en el club que el dueño de un vivero lo apuntó cuando alguien le marcó que Dante se estaba pegando un revolcón con su esposa en un campo de lavandas, justamente en el barrio de La Banda.
Este episodio terminaría siendo casi premonitorio, porque al llegar a SPB decidió marcar la punta, correr como enajenado, pegar patadas y revolcar por el piso a todo aquel que no pudiera ser detenido con buenas artes.
Como a muchos en el equipo, a Dante le gustaba Andrea, pero ahí había picado en punta el Bati y además, venía con dos adicionales a cargo y ese era un precio muy alto que no estaba dispuesto a pagar.
Por el contrario, Nicolás llegó a La Plata para estudiar astronomía y tras una destacada actuación cuando se probó, el técnico de las inferiores le dijo “vos tenés destino de estrella pibe”. Y como los Kopf creen en el destino, se quedó.
Así fue que el "Colo" ya no buscó casa, a cambio de decirle tío a su primo. Y también de esa forma, Dante tuvo a quien pasarle su sapiencia, sin la necesidad de pagar pañales o una cuota alimentaria.


No hay comentarios:
Publicar un comentario